Las intensas precipitaciones que azotan al país han encendido las alarmas. El Comité de Operaciones de Emergencia (COE) Nacional declaró este 20 de febrero de 2026 la alerta roja en seis provincias del Ecuador debido al riesgo crítico provocado por inundaciones, desbordamientos de ríos y deslizamientos de tierra. La medida busca proteger a miles de ciudadanos ante una temporada invernal que se ha mostrado particularmente agresiva.
La decisión fue adoptada en una sesión encabezada por la ministra de Ambiente y Energía, quien confirmó que el organismo se mantendrá en sesión permanente para coordinar acciones inmediatas frente a las emergencias que puedan registrarse en los próximos días.
Provincias en riesgo crítico por lluvias intensas
Las provincias declaradas en alerta roja son Carchi, Esmeraldas, Guayas, Loja, Los Ríos y Pichincha. Estas zonas, ubicadas principalmente en la Costa y la Sierra, enfrentan fuertes precipitaciones que, según el pronóstico oficial, podrían intensificarse hasta el 22 de febrero.
La alerta roja representa el nivel máximo de advertencia y se activa cuando existe un riesgo inminente para la población. En este contexto, se prevé la posibilidad de inundaciones severas, colapso de infraestructuras, afectación de vías principales y daños en viviendas.
Las autoridades han informado que los suelos saturados por lluvias acumuladas incrementan la probabilidad de deslizamientos, especialmente en zonas montañosas y sectores vulnerables.
El COE Nacional en sesión permanente
El Comité de Operaciones de Emergencia Nacional decidió declararse en sesión permanente para monitorear la evolución de las condiciones climáticas y coordinar respuestas rápidas ante posibles emergencias.
Esta medida implica que las instituciones del Estado trabajarán de manera articulada, priorizando la atención a las comunidades afectadas, la movilización de recursos y la evaluación constante de riesgos.
Además, la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos informó que 15 provincias adicionales se encuentran en alerta naranja y dos en alerta amarilla, lo que evidencia que gran parte del territorio continental enfrenta algún nivel de amenaza debido a la temporada lluviosa.
La alerta naranja implica un alto nivel de preparación ante posibles eventos adversos, mientras que la amarilla corresponde a una fase preventiva.
Pronósticos y advertencias oficiales
De acuerdo con el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (INAMHI), las lluvias podrían mantenerse con intensidad variable durante los próximos días. El organismo advierte que los acumulados de precipitación en ciertas zonas podrían superar los promedios habituales para esta época del año.
Las provincias de la Costa presentan mayor riesgo de inundaciones por el desbordamiento de ríos y esteros, mientras que en la Sierra existe alta probabilidad de deslizamientos de tierra debido a la inestabilidad de laderas.
Las autoridades han exhortado a la ciudadanía a mantenerse informada a través de canales oficiales y evitar la difusión de rumores que puedan generar alarma innecesaria.
Medidas preventivas y coordinación interinstitucional
Como parte de las acciones preventivas, se ha solicitado a los Gobiernos Autónomos Descentralizados activar sus respectivos comités de emergencia y reforzar trabajos como:
- Limpieza y dragado de ríos y esteros.
- Revisión de sistemas de alcantarillado.
- Identificación de zonas vulnerables.
- Habilitación de albergues temporales.
El objetivo es reducir el impacto de posibles desbordamientos y minimizar daños en infraestructura pública y privada.
En varias localidades ya se han reportado afectaciones previas, incluyendo viviendas anegadas, cultivos dañados y vías parcialmente bloqueadas. Estos antecedentes elevan la preocupación ante el nuevo periodo de lluvias intensas.
Impacto social y económico
La temporada invernal no solo pone en riesgo la seguridad de las personas, sino también la economía local. Sectores agrícolas podrían verse gravemente afectados si las lluvias persisten, comprometiendo la producción y el abastecimiento.
Asimismo, interrupciones en carreteras estratégicas podrían dificultar el transporte de bienes y servicios, afectando la dinámica comercial en distintas regiones del país.
Las autoridades recalcan que la preparación y la respuesta oportuna son fundamentales para reducir pérdidas humanas y materiales.
Llamado a la ciudadanía
El COE Nacional recomienda a la población:
- Evitar cruzar ríos crecidos.
- No circular por zonas inundadas.
- Preparar mochilas de emergencia con documentos y artículos básicos.
- Reportar incidentes a las líneas oficiales de emergencia.
La corresponsabilidad ciudadana es clave en momentos de emergencia. Seguir las recomendaciones oficiales puede marcar la diferencia ante situaciones imprevistas.
La declaratoria de alerta roja en seis provincias refleja la magnitud del fenómeno climático que atraviesa el Ecuador. Con el COE Nacional en sesión permanente y un monitoreo constante de las condiciones meteorológicas, el país busca anticiparse a escenarios críticos y proteger a la población.