Quito, 2 de marzo del 2026
Fuertes lluvias provocan colapso de muros e inundaciones en Daule.
Las intensas precipitaciones registradas en las últimas horas en el cantón Daule, provincia del Guayas, ocasionaron el colapso de muros y severas inundaciones en distintos sectores urbanos y residenciales. La lluvia, que se prolongó durante la madrugada, generó una rápida acumulación de agua, superando la capacidad del sistema de alcantarillado y provocando anegamientos en calles, avenidas principales y viviendas.
En urbanizaciones y barrios de zonas bajas, el agua ingresó a los domicilios tras el debilitamiento y caída de muros perimetrales y cerramientos. La saturación del suelo, sumada a la presión del caudal acumulado, comprometió estructuras de contención y generó daños materiales en enseres domésticos, electrodomésticos y vehículos estacionados en exteriores. Moradores reportaron que el nivel del agua alcanzó varios centímetros dentro de sus viviendas, obligando a evacuar pertenencias y buscar refugio temporal en casas de familiares.
Además de los daños estructurales, se registraron complicaciones en la movilidad. Varias vías quedaron parcialmente intransitables debido a la acumulación de agua y lodo, lo que dificultó el tránsito vehicular y el transporte público. Algunos sectores también reportaron interrupciones momentáneas en el suministro de energía eléctrica y problemas en el servicio de agua potable, derivados de la emergencia.
Ante la situación, el Municipio de Daule y los organismos de gestión de riesgos activaron protocolos de atención inmediata. Personal técnico realizó inspecciones para evaluar el estado de infraestructuras afectadas, coordinar tareas de limpieza de sumideros y retirar escombros. Asimismo, se mantiene monitoreo constante en puntos críticos identificados como vulnerables a inundaciones recurrentes durante la temporada invernal.
Las autoridades exhortaron a la ciudadanía a mantener despejados los sistemas de drenaje, evitar arrojar desechos en la vía pública y reportar cualquier incidente estructural que represente riesgo para la seguridad. Mientras persistan las condiciones climáticas adversas, no se descarta que nuevas lluvias intensifiquen los efectos en sectores de baja altitud o cercanos a cuerpos de agua.
La emergencia pone nuevamente en evidencia la necesidad de fortalecer la infraestructura pluvial y los planes de prevención ante eventos climáticos extremos que, año tras año, impactan a la región litoral del país.