La provincia de Tungurahua se alista para el inicio del nuevo año lectivo, que comenzará de forma escalonada entre el 1 y el 3 de septiembre en los regímenes Sierra y Oriente. Se estima que alrededor de 130.000 estudiantes asistirán a 290 planteles educativos, bajo la responsabilidad de 6.775 docentes.

El retorno a las aulas ha generado preocupación entre los padres de familia debido a la inseguridad. Existen testimonios que señalan la presencia de estudiantes que venden sustancias sujetas a fiscalización en algunos colegios, especialmente en zonas rurales, y que incluso intentan reclutar a otros compañeros mediante amenazas, como mensajes intimidatorios en los baños.

Gonzalo Valverde, presidente de la Unión Nacional de Educadores (UNE) de Tungurahua, manifestó su preocupación por la desprotección del sector educativo. Ha habido casos de docentes que han sido extorsionados y amenazados. Para evitar el reclutamiento por parte de grupos de delincuencia organizada (GDO), se considera necesario invertir en proyectos integrales, deportivos y sociales, así como fomentar la creación de fuentes de empleo estables para los padres.

Aunque se reconoce que la inseguridad en Tungurahua no es comparable con la de otras provincias, las autoridades han activado un plan de seguridad con acciones preventivas en planteles focalizados. La estrategia busca evitar que los estudiantes se conviertan en presas fáciles de las organizaciones criminales, que suelen ofrecer dinero rápido a cambio de participar en actividades ilícitas.

Hasta el momento, las autoridades indican que no se han registrado alertas concretas sobre reclutamiento en la provincia, pero se mantienen las medidas preventivas para garantizar un entorno seguro en las instituciones educativas.