La zarigüeya común de orejas negras (Didelphis marsupialis) es la especie de marsupial más grande del país y suele ser vista con frecuencia en ciertas zonas del perímetro urbano de Guayaquil, pues la ciudad está edificada sobre su hábitat natural. Muchas personas la confunden con una rata gigante por su cola, pero no es un roedor.
Los marsupiales no viven únicamente en Australia. La población ecuatoriana de esta especie, distribuida desde el noroeste de México hasta Bolivia, habita principalmente en provincias costeras, aunque también se la registra en la Sierra y la Amazonía. Son animales omnívoros que se alimentan de insectos, vertebrados pequeños y frutos según lo disponible.
Esa flexibilidad en su dieta les permite vivir en contextos intervenidos por humanos, pero esa cercanía las pone en riesgo. Frecuentemente son atacadas por perros, atropelladas o electrocutadas por rejas que delimitan propiedades. También son agredidas por personas que creen que atacarán a sus gallinas o que las confunden con roedores.
A pesar de su mala fama, cumplen un papel importante en la dispersión de semillas y el control de ciertas plagas. Expertos recomiendan dejarlas solas o llamar a las autoridades ambientales mediante el 911 si se encuentran en lugares donde podrían estar bajo amenaza, como en domicilios. Su única reacción al peligro es entrar en un estado catatónico involuntario, por lo que no representan un riesgo para seres humanos ni mascotas.