Quito, 8 de marzo del 2026.
Lluvia negra cubre Teherán tras ataques a refinerías y depósitos de petróleo.
Una inusual lluvia oscura se registró este domingo en la capital de Irán, Teherán, luego de ataques aéreos dirigidos contra instalaciones petroleras que provocaron enormes incendios y una espesa nube de humo sobre la ciudad.
De acuerdo con reportes internacionales, los bombardeos impactaron varios depósitos de combustible y refinerías, lo que generó explosiones de gran magnitud. El fuego liberó grandes cantidades de humo, ceniza y partículas derivadas del petróleo, que posteriormente se mezclaron con las precipitaciones.
Como consecuencia, numerosos habitantes reportaron la caída de una “lluvia negra”, fenómeno causado por la contaminación atmosférica producida por la combustión de hidrocarburos. Tras la lluvia, calles, viviendas y vehículos quedaron cubiertos por una capa oscura de residuos.
Ante esta situación, autoridades sanitarias y equipos de emergencia recomendaron a la población permanecer en sus hogares y evitar el contacto con el agua de lluvia, debido a la posible presencia de sustancias tóxicas. Varias personas también reportaron irritación en los ojos, problemas respiratorios y molestias en la garganta.
Los ataques contra la infraestructura energética han dejado víctimas y daños materiales significativos, además de generar preocupación por el impacto ambiental que podría prolongarse durante varios días. Especialistas advierten que la contaminación provocada por los incendios petroleros podría afectar la calidad del aire y del agua en la capital iraní mientras continúan los operativos para controlar el fuego.