Un nuevo temblor de magnitud 3,9 sacudió el norte de Venezuela este viernes 10 de julio, generando pánico y evacuaciones preventivas en diversas zonas. El movimiento telúrico se registró a las 10:53 hora local, con epicentro a 10 kilómetros al noreste de Naiguatá, en el estado La Guaira, y una profundidad de 5,5 kilómetros.

La Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) informó que no se reportaron daños ni víctimas, pero el evento provocó el desalojo de edificios comerciales en Caracas, especialmente en sectores como La Candelaria, Los Ruices, Plaza Venezuela y Chacao, según constató la agencia EFE.

Este sismo ocurre tras el doblete sísmico del pasado 24 de junio, que ha dejado un saldo devastador en el país. Hasta la fecha, se contabilizan al menos 16.740 personas heridas y cerca de 17.907 damnificados, mientras que la cifra de rescatados se mantiene en 6.462.

El terremoto de junio fue el más mortífero en Venezuela en el último siglo, superando el sismo de 1967 en Caracas, que dejó 245 fallecidos. Las autoridades continúan monitoreando la actividad sísmica en la región, mientras la población permanece en alerta.

En redes sociales, numerosos usuarios reportaron el desalojo de inmuebles y manifestaron su preocupación ante la posibilidad de nuevos movimientos telúricos. Las autoridades locales reiteraron las recomendaciones de seguridad ante eventuales réplicas.

La situación en Venezuela sigue siendo crítica, con miles de personas sin vivienda y labores de rescate aún en curso. La comunidad internacional ha ofrecido ayuda humanitaria, mientras el gobierno evalúa las medidas para la reconstrucción de las zonas afectadas.