La prefecta de Zamora Chinchipe, Carla Reátegui, aclaró que, hasta el momento, no existe evidencia que vincule la minería ilegal con el aluvión que arrasó los barrios Santa Isabel y Canzama en la parroquia Guadalupe. En entrevista con Ecuavisa, la funcionaria explicó que los testimonios de los vecinos apuntan a un deslizamiento de tierra en la zona alta del río Kansama.

Reátegui señaló que el Instituto de Regulación y Control Minero (Arcom) aún no ha entregado un informe oficial al Comité de Operaciones de Emergencia (COE) provincial, por lo que la hipótesis del deslizamiento natural sigue siendo la principal. "La minería ilegal es una realidad en la provincia, pero en este caso puntual lo que ocurrió fue un derrumbe natural", afirmó.

El balance oficial se mantiene en 10 personas fallecidas, 50 viviendas destruidas, 300 afectados y 200 damnificados. Además, más de 140 hectáreas de cobertura vegetal quedaron arrasadas. En las primeras horas posteriores al aluvión fueron rescatadas con vida 48 personas, entre ellas 38 civiles y 10 bomberos.

La prefecta indicó que la prioridad inmediata es la búsqueda de desaparecidos, pero advirtió que el siguiente reto será la reconstrucción. Entre los planes está recuperar Santa Isabel como un espacio turístico, pero no como zona de vivienda, debido al riesgo que representa. La provincia fue declarada en emergencia y el Gobierno entregó recursos inmediatos, incluyendo 1,8 millones de dólares para la atención de la crisis.