Quito, 23 de enero del 2026
Emergencia Binacional: La frontera colombo-ecuatoriana se convierte en el epicentro mundial de cultivos ilícitos.
Los últimos informes de monitoreo satelital confirman una tendencia alarmante: la producción de hoja de coca en Colombia se ha desplazado masivamente hacia el sur. Actualmente, cerca del 50% de las hectáreas cultivadas en territorio colombiano se localizan en los departamentos fronterizos de Nariño, Putumayo y Cauca, generando una presión sin precedentes sobre la frontera norte de Ecuador.
Enclaves Productivos
Este fenómeno, denominado por expertos como "enclaves de alta productividad", muestra que el narcotráfico ha buscado la cercanía estratégica con los puertos del Pacífico y las rutas fluviales amazónicas.
- Nariño y Putumayo: Son los territorios con mayor densidad de cultivos, sumando más de 100,000 hectáreas que colindan directamente con las provincias ecuatorianas de Esmeraldas, Carchi y Sucumbíos.
- Producción disparada: A pesar de que el área sembrada ha mostrado ligeras variaciones, la capacidad de extracción de cocaína ha mejorado técnicamente, permitiendo que estas zonas fronterizas produzcan más droga con menos arbustos.
El Impacto en Ecuador
La situación ha dejado de ser un problema exclusivo de Colombia. El gobierno ecuatoriano ha alertado que esta "vecindad tóxica" ha facilitado la aparición de las primeras 2,000 hectáreas de cultivos en suelo ecuatoriano, rompiendo el mito de que Ecuador es solo un país de tránsito.
"La frontera ya no es una línea de separación, sino una zona de operación continua para los grupos irregulares", señalan informes de inteligencia militar.
Consecuencias Inmediatas
- Crisis de Seguridad: El aumento de cultivos ha disparado los aranceles de seguridad y las tensiones comerciales entre ambos países.
- Desastre Ambiental: La expansión de estos cultivos está devorando reservas forestales y parques naturales binacionales, contaminando fuentes de agua con químicos precursores.
- Economía Criminal: Se estima que el flujo de recursos ilícitos en esta franja fronteriza supera los $1,100 millones de dólares anuales.