Quito, 4 de febrero del 2026
Ecuador suma dos nuevas especies de escarabajos descubiertas en Napo y Pichincha
La biodiversidad del Ecuador suma nuevos registros científicos tras el descubrimiento de dos especies de escarabajos desconocidas hasta ahora en las provincias de Napo y Pichincha, zonas que albergan ecosistemas amazónicos y bosques montanos de alta relevancia ecológica.
El hallazgo fue realizado por un grupo de investigadores nacionales e internacionales, encabezados por la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, en colaboración con la Fundación Uru, el Instituto Nacional de Biodiversidad (INABIO) y la Universidad de Clemson, de Estados Unidos. Los resultados del estudio fueron difundidos en la revista especializada ZooKeys, dedicada a la clasificación y descripción de nuevas especies.
🔍 Un nuevo registro para la ciencia
Las especies descubiertas pertenecen al género Metopiellus, un grupo de escarabajos que no había sido documentado previamente en territorio ecuatoriano. Hasta este estudio, su presencia se limitaba a países como Brasil, Colombia y Argentina, por lo que su identificación en Ecuador amplía el rango geográfico conocido del género.
Uno de los ejemplares fue encontrado en la Reserva Minga, ubicada en la provincia de Napo, mientras que el segundo se registró en la Reserva Otongachi, en Pichincha, un área caracterizada por su alta diversidad biológica y endemismo.
🏞️ Identidad cultural en la nomenclatura
Los investigadores asignaron nombres a las nuevas especies inspirados en elementos culturales del país. La especie hallada en Napo fue denominada Metopiellus palamaku, en referencia a un relato ancestral kichwa sobre el origen de los insectos. En tanto, la encontrada en Pichincha recibió el nombre de Metopiellus chasqui, en honor a los mensajeros del antiguo Imperio incaico.
🔬 Metodología de investigación
Los escarabajos fueron recolectados mediante el análisis de hojarasca del suelo forestal, una técnica utilizada para detectar especies pequeñas y de hábitos discretos. Posteriormente, los científicos realizaron un examen detallado de sus características físicas, como la forma de la cabeza, el abdomen y las estructuras genitales, lo que permitió confirmar que se trataba de especies nuevas para la ciencia.
🌿 Importancia ecológica y científica
Este descubrimiento resalta la riqueza biológica que aún permanece oculta en los ecosistemas ecuatorianos y evidencia la necesidad de continuar con estudios taxonómicos en regiones poco exploradas. Los especialistas subrayan que numerosos insectos todavía no han sido descritos, pese a su papel fundamental en el equilibrio de los ecosistemas.
Asimismo, el hallazgo refuerza la urgencia de proteger los bosques tropicales y andinos, ya que muchos organismos endémicos podrían desaparecer antes de ser conocidos científicamente, debido a la deforestación y a la transformación del entorno natural.