Un adolescente de 17 años que trabajaba como conductor de una tricimoto fue asesinado a tiros la mañana del jueves 10 de septiembre de 2026 en la cooperativa Los Vergeles, en el norte de Guayaquil.
El ataque ocurrió aproximadamente a las 08:00, cuando el joven se encontraba en una esquina del sector preparándose para recoger pasajeros. Según testimonios, dos sujetos lo interceptaron y le cerraron el paso, y uno de ellos le disparó en varias ocasiones.
Moradores señalaron que el crimen podría estar relacionado con los cobros extorsivos que enfrentan quienes trabajan en tricimotos en esta zona, aunque esta versión aún no ha sido confirmada por la Policía Nacional y forma parte de las líneas que deberán verificarse durante la investigación.
Un habitante del sector afirmó que entre los vecinos circulaba la versión de que el adolescente habría sido atacado por negarse a pagar una vacuna, como se conoce a los valores exigidos mediante amenazas por grupos delictivos. Según su testimonio, algunos conductores pagan cuotas diarias de un dólar, aunque el cobro suele concentrarse los domingos y en ciertos casos puede llegar a 2,50 dólares.
Familiares que se encontraban cerca intentaron auxiliar al joven y trasladarlo a una casa de salud, pero ya no presentaba signos vitales. La Policía mantiene abierta la investigación para esclarecer el crimen y determinar si hubo amenazas previas.